jueves, 10 de mayo de 2012

Crónica de un 24 anunciado



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Hola hamijos de Pisa e basta. Por fin llegó el día de mi examen de Chimica Farmaceutica II, mi primer examen de una asignatura de 5º de carrera, de la cual llevaba como 2 semanas casi estudiando a tope, y con mucha confianza después del descalabro del examen de Integratori Alimentari, así que este no se me podía escapar.

El examen era a las 15:00, y yo me tiré toda la mañana en la facultad repasando en el aula de estudio que hay cerca de donde tengo las clases, allí con mi portátil, mi música y mis apuntes, durante largas horas, aunque tuve mi paroncillo para ir al McDonalds de la torre a por mis dos hamburguesitas, seguí estudiando, con cierta tranquilidad porque sabía que no tenía por que tener miedo, que era un parcial y que en el peor de los casos siempre me lo podría tomar como una especie de entrenamiento de lo que me esperaría en futuros exámenes.

A las hora del examen llegué al aula D, no sin antes liarme buscándola, porque es una "auletta" pequeñita sin ningún cartel que ponga "Aula D", tiene tela que llevando aquí el tiempo que llevo no me conozca las clases de mi (arcaica) facultad. entonces vi que había dos chavales, típicos italianos (yo estoy empezando a creer que los italianos tienen su raza propia) que se parecían a Buffon y a Albertini. Yo y mis reminiscencias futbolísticas. Estaba un tanto nervioso porque no llegaba la profesora y el hecho de que los exámenes comienzan más tarde me desconcierta un poco, no sé por que. Empezaron los dos italianos, que mientras exponían, yo seguía repasando mis apuntes, y viendo las orejas al lobo porque explicaban con todo lujo de detalles y seguridad aquello que le habían preguntado, lo bueno de esto es que tenía la oportunidad de exponer el tema que prefiriesen, así que el alumno tiene su ventaja con respecto a ser un examen oral, que no te va a coger desprevenido.
Tras exponer los dos, me tocó a mí, me entró unos nervios que me podían poco antes de que llegara la profesora a preguntarme, como si me diera un miedo que me superara, pero en el momento que empecé a hablar me relajé mucho, sin importarme si me trabucaba con las palabras, porque realmente lo tenía bastante claro. Empecé a hablar con el pilotillo automático sobre los anestetici locali, me preguntó sobre la morfina, la lidocaína, el diazepam y el diclofenaco, que se los expliqué de maravilla, pero luego a la hora de dibujarles las estructuras de los dos últimos fallé contundentemente, aunque a la profesora le pareció suficiente el resto de examen, y tenía en cuenta mi dificultad adicional por ser en un idioma distinto al mío (hablar 20 minutos yo solo en italiano pesa mucho) Al final me fui bastante tranquilo y con un 24+ de nota, que me pareció magnífico.

A la salida del examen iba a ir a comprarle a Carlos una bufanda del Atlético de Madrid por su cumpleaños (fue en Diciembre, pero no le regalé nada, y quería cumplir con todos mis compañeros de piso, un regalo para cada uno) lo malo es que el propio Carlos me vio salir de la facultad y me acompañó en bici yendo pa casa, y ya me cortaba un poco el punto de todo, lo gracioso de todo es que poco ates de llegar a casa, a eso de la altura del Gambrinus, coge y me dice, "bueno voy tirando pa casa"... será cabrito, ya podía haber tirado pa casa mucho antes para ir yo a la tienda y no rehacer el camino del pateo, cabrón :P

Por la tarde se fue María al aeropuerto dirección Londres, aunque antes de irse estuvieron por casa Néstor y Vihinia decahi, la loca der coño. Le estuve enseñando algo de vocabulario de la maravillosa Andalucía, todo esto mientras me tomaba un aperitivo a cargo de María, a la cual recomendé en su viaje a Londres que probase la Frijj, que era lo más cercano al placer terrenal que podría existir.

Después de la mini visitilla salí al Caino que era donde habían quedado para ver la final de la Europa League. Yo y mi "antiatleticismo" deseaban que el patético de Madrid se fuera a la mierda y perdiera la final, pero en realidad me alegraba bastante por Carlos y demás atléticos, que son mis amigos y que no tienen que pagar los platos rotos de 4 gilipollas que tiran Ballantines, huevos, ea ea ea Puerta se marea y demás lindezas de la autodenominada "mejor afición del mundo". Decir que empezamos viendo la final en el Caino y después de eso fuimos a ver la segunda parte a casa, básicamente porque no les dejaban montar escándalo con los goles del Atlético y estaban sufriendo por dentro, yo sé lo que es vivir varias finales y no me puedo contener por dentro viéndolo, es un suplicio, así que todos a Corridoni 117. Allí vimos la 2ª parte y estuvimos Guillermo Escobar, Javi Escribano, el argentino, Carlos y yo.
Al final tos contentos, y se fueron a celebrarlo por ahí, yo me quedé en casa, que estaba ciertamente reventao después de mis últimos días de exámenes y necesitaba descansar de alguna manera.

1 comentario:

  1. qué es esa locura de que la mejor afición del mundo es la del Pateti? sin duda es la del Cádiz

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